jueves, 26 de enero de 2017

LAV: Una experiencia gastronómica en León (España)

Para hoy os traigo la visita a un restaurante que ha abierto recientemente en la ciudad de León. Dentro del Hotel Alfonso V se encuentra LAV (Laboratorio Alfonso V), restaurante de alta cocina, capitaneado por Javier Blanco en sus fogones y con Daniel Giganto como Jefe de Sala, disfrutamos de una cena increíble con mil y un sabores en cada plato a cada cual más sorprendente.


El Hotel donde está ubicado se encuentra en plena Plaza de Santo Domingo, en el centro de la ciudad.




Os muestro fotos de la fachada que da a la plaza:

El restaurante tiene vistas a la plaza y son espectaculares, tanto de día como de noche.

Se entra por la misma puerta del hotel (por Avenida Padre Isla):
Y ya vemos la entrada a LAV.
(la luz no me dejaba enfocar bien el cartel, pero pone LAV, disculpad)

Entramos y nos reciben comentando un poco el mecanismo de la carta: es un menú cerrado con unos platos sorpresa y otros donde habrá que elegir.
Comenzamos con la tapa en unas mesas altas tipo bar. Mientras, elegimos los platos en la carta, cada uno con un color que nos identificará.

LA TAPA SORPRESA:

Con sabor a "pa amb tumaca" se come con bolsa, ya que al introducirlo en la boca se deshará y saldrán todos los sabores. 

Pasamos al "SHOWCOOKING" que se trata de acercarnos a la cocina (abierta donde se ven a todos los cocineros en acción) a que un cocinero nos explique el siguiente plato y lo vaya montando delante nuestra (aquí no hice foto). Montado sobre una imitación de tronco en blanco, impresionante!

Y ya pasamos a la mesa:

Comenzamos con los APERITIVOS, que cada persona puede elegir 3 de un total de 6 (como íbamos dos, pudimos probarlos todos):

Adjunto fotos en general ya que era complicado hacer fotos uno a uno:
-Hot dog de foie
-Cono de steak tartar
-Bocata de anchoa y queso

-Canelón de aguacate, tartar de atún y cítricos
-Croqueta de txangurro
-Pimiento relleno de botillo

(Una foto más de cerca del canelón para apreciar la delicadeza del trabajo que lleva)

Seguimos por las SOPAS Y CREMAS:

Torrija de cocido (recreando todos los sabores del cocido, envuelto en una loncha de tocino ibérico)



Crema de calabaza (servida en el interior de una calabaza mini por uno de los camareros)

PESCADOS:

Pescado diario de la lonja. En este caso era merluza rellena de angulas de monte (unas setas) con caldo de champiñones)


Atún a la brasa con patatas y ensalada (el atún venía en un recipiente imitando unas brasas y la ensalada era con aguacate)

CARNES:

Cochinillo confitado con patata romero y melón mojito (lo de la parte superior era membrillo relleno de compota de manzana y el cochinillo está 12 horas en el horno a baja temperatura, con un golpe final de calor fuerte para que quede crujiente por encima)


Albóndigas de pollo con bogavante (la yema de la cucharita estaba rellena de caldo de carne y explotaba en la boca, lleno de sabor)

PRE-POSTRE
El Pre-postre se trata de un sorbete que sirven para cortar el sabor salado y pasar al dulce de los postres. En este caso era de melón y arándano y lo sirve uno de los camareros delante tuyo en un vaso de precipitado como si de un  laboratorio se tratase:
(Sabor cítrico y refrescante con una textura esponjosa).

Y los POSTRES:

Sol nublado. Creo que este postre va a ser la seña de identidad de este gran restaurante, ya que he oído a más de una persona sorprenderse, además de la presentación, con el sabor.
Es una esfera de chocolate blanco rellena de chocolate negro con crema de fruta de la pasión. Sobre una cama de algodón de azúcar, espolvoreada con pistacho y con un poco de helado de fruta de la pasión. 

Tocinillo de cielo con helado de frambuesa. Mucho más intenso y dulce que el anterior.

Luego pedimos café e infusión:

Y nos sirvieron lo que llaman "PETIT FOURS". Esto lo trae una persona del equipo de cocina y lo presenta. Después nos preguntó qué tal todo y si hubiera algo mal o mejorable para tenerlo en cuenta.

En nuestro caso no pedimos vino y solo bebimos agua, que también tiene su detalle:

Es un lugar distinguido y que estoy segura de que le dará más fama y prestigio a la ciudad, si cabe.
Una gran experiencia gastronómica que, de vez en cuando, merece la pena disfrutar.

Debo destacar la gran labor de los camareros, explicando cada plato que nos presentaban, cada ingrediente y sus detalles en la elaboración. Hay mucho trabajo detrás y es de admirar. 
He intentado recordar alguna de las explicaciones para detallar cada plato pero es increíble la cantidad de detalles que tienen.

Con Daniel Giganto, el Jefe de Sala, pendiente a cada momento de que no nos faltara de nada y preguntando qué tal.

Si queréis acudir a comer o cenar, aconsejo llamar para reservar porque nosotros fuimos la noche de un miércoles y estaba lleno. 

Quedamos maravillados y seguro que lo recomendaremos como experiencia.

Espero que os haya gustado el post de hoy.

Gracias por leerme.

RESTAURANTE LAV
AVDA PADRE ISLA, 1  LEON
987 220 952
www.restaurantelav.com
info@restaurantelav.com